cuerno. El fósil director típico es una pieza lítica, se trata de una rasqueta redonda con un retoque abrupto. Otra son hojitas de dorso por un lado denticulados, aparecen en el magdaleniense III basándose en él Breuil. En el 6 y el 2 no existen perforadores en estrella típico del magdaleniense III, los más abundantes buriles y raspadores en la época no son exclusivos de ella, han existido siempre en las culturas anteriores, lasca y láminas (el primero son las esquirlas que saltan del núcleo, el segundo son los trabajados). A partir del magdaleniense IV o Medio, el foco está en el pirineo francés irradiando a toda Francia y la costa cantábrica, varillas de decoración curvilínea cuya sección son planos convexos, se decoran en alto relieve, en espiral (surcos) es arte mueble, su utilidad se colocan de dos en dos y, puntitas de dorso que se unen formando un arpón, son de hueso. Otros son, los propulsores que tienen como finalidad prolongar la propulsión del brazo es más certero. También se inventa el bastón de mando con una perforación en su parte más ancha. Otra cosa que se inventa son los contornos roscados cabeza de un caballo gravado, posible moneda de cambio es una teoría otro son los rodetes perforadores que sirven como botones (a partir del solutrense se inventa la aguja de coser).
Inventaron los prototipos de arpón, son azagayas con dientes, otros de base horquillada. En el magdaleniense V o Superior el arpón ya está perfeccionado, a fines del magdaleniense el buril de pico de loro con retoque abrupto transversal y convexo característico del magdaleniense V y VI. Otro raspador circular tiene retoque simple se diferencia de la rasqueta en que es abrupto. Zaragoza a 25 de febrero de 2019
© J.M.F.N. 2023
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Hominización
cuerno. El fósil director típico es una pieza lítica, se trata de una rasqueta redonda con un retoque abrupto. Otra son hojitas de dorso por un lado denticulados, aparecen en el magdaleniense III basándose en él Breuil. En el 6 y el 2 no existen perforadores en estrella típico del magdaleniense III, los más abundantes buriles y raspadores en la época no son exclusivos de ella, han existido siempre en las culturas anteriores, lasca y láminas (el primero son las esquirlas que saltan del núcleo, el segundo son los trabajados). A partir del magdaleniense IV o Medio, el foco está en el pirineo francés irradiando a toda Francia y la costa cantábrica, varillas de decoración curvilínea cuya sección son planos convexos, se decoran en alto relieve, en espiral (surcos) es arte mueble, su utilidad se colocan de dos en dos y, puntitas de dorso que se unen formando un arpón, son de hueso. Otros son, los propulsores que tienen como finalidad prolongar la propulsión del brazo es más certero. También se inventa el bastón de mando con una perforación en su parte más ancha. Otra cosa que se inventa son los contornos roscados cabeza de un caballo gravado, posible moneda de cambio es una teoría otro son los rodetes perforadores que sirven como botones (a partir del solutrense se inventa la aguja de coser). Inventaron los prototipos de arpón, son azagayas con dientes, otros de base horquillada. En el magdaleniense V o Superior el arpón ya está perfeccionado, a fines del magdaleniense el buril de pico de loro con retoque abrupto transversal y convexo característico del magdaleniense V y VI. Otro raspador circular tiene retoque simple se diferencia de la rasqueta en que es abrupto. Zaragoza a 25 de febrero de 2019
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