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Pág. anterior Pág. siguiente Agosto de 1237, conquista el castillo de Galinfort (Castellfort), concediéndole seguidamente Carta Puebla a favor de Ferrer Segarra, al igual que a Culla le permitió tener Justicia y Concejo, abrir horno y molino, rentando para sí tres cahices de trigo anuales; fundó la población de Vilafranca del Sait, o del Señor (Cid), en el lugar conocido como el Río de les Truites, cediéndolo a Marcos de Villarlongo, Gracían Navarro y otros, el día 25 de Enero de 1239, a Juan Brusca le autorizó la fundación de Albocácer, del término de Coves d'Avinromá heredad esta última que vendió a los Calatravos entre los años 1239 y 1241, así aseguraba ésta Orden su presencia en el Maestrazgo, era el territorio más despoblado de sus posesiones, haciendo frente a sus muchas deudas.  	Guerrero incansable como era costumbre en la época, costeaba de sus arcas las levas que efectuaba. Posteriormente a esta venta su cuñado D. Pedro Sesé, le prestó una fuerte suma de dinero en evitación de la desintegración del patrimonio familiar, y así pasaría integro a sus herederos, (su hija Dñª Constanza y su nieto D. Blasco, no olvidemos que el padre de éste fue muerto en Saix en 1239, cuando asaltó la plaza sarracena en unión del Vizconde de Cardona).  	El recorte del solar aragonés en beneficio del Condado Barcelonés, la bancarrota de la hacienda real, que se intentó resolver emitiendo moneda jaquesa de muy baja Ley, el malestar generalizado de la nobleza, a la que se unieron algunas ciudades como Zaragoza, Huesca, y Jaca, exceptuando Calatayud, el enfrentamiento del monarca con el rico hombre D. Pedro de Ahones, su muerte violenta en presencia del Rey, cuando desobedeció la orden de éste, de no guerrear contra Abu-Çeit, en base al compromiso de Peñíscola, desencadenó una protesta generalizada de la nobleza aragonesa (a pesar de que este Ahones no pertenecía a dicho estamento según Zurita), a cuyo frente está el Infante D. Fernando, su tío, Pedro Cornel; el rey deberá actuar militarmente ocupando plaza a plaza a los rebeldes, logrando imponerse a finales del año 1227, tras una serie de episodios, (como su encarcelamiento en unión de su esposa en la Zuda de Zaragoza), que estuvo a punto de costarle la vida, la situación de inestabilidad se mantendrá latente durante varios años después, consecuencia de ella fue la negativa de los nobles a prestar ayuda en la conquista de Murcia; mientras se procede a la campaña de Urgel y Mallorca, sobre todo a la primera etapa de la conquista de Valencia (Morella).  	En la década de los 40 se producen dos hechos que servirán de detonantes para el enfrentamiento, por un lado, la decisión Real de convertir a Valencia, (considerada aragonesa por expansión natural, conquistada en su inmensa mayoría por aragoneses), en reino independiente, por otro las vacilaciones testamentarias con importantes mutilaciones del solar aragonés.  	La nueva ordenación jurídica de las tierras conquistadas y próximas a su conquista, que el Rey Jaime I dio en el Castillo de Monzón en el año 1240, la concesión de un Fuero y unas costumbres particulares a todos los territorios conquistados produjo la reacción de los nobles aragoneses, entre otros el de Alagón, que abandonarían la ciudad no consintiendo en aquel desafuero, porque la conquista era de Aragón y debía de poblarse a Fuero de Aragón. La nobleza en bloque exigirá que sea repartida toda la tierra por caballerías, según era norma en
Linaje de D. Blasco de Alagón
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Pág. anterior Pág. siguiente D. Blasco continuó la lucha contra los moros del Maestrazgo (al que consideraba como propio), a últimos de Agosto de 1237, conquista el castillo de Galinfort (Castellfort), concediéndole seguidamente Carta Puebla a favor de Ferrer Segarra, al igual que a Culla le permitió tener Justicia y Concejo, abrir horno y molino, rentando para sí tres cahices de trigo anuales; fundó la población de Vilafranca del Sait, o del Señor (Cid), en el lugar conocido como el Río de les Truites, cediéndolo a Marcos de Villarlongo, Gracían Navarro y otros, el día 25 de Enero de 1239, a Juan Brusca le autorizó la fundación de Albocácer, del término de Coves d'Avinromá heredad esta última que vendió a los Calatravos entre los años 1239 y 1241, así aseguraba ésta Orden su presencia en el Maestrazgo, era el territorio más despoblado de sus posesiones, haciendo frente a sus muchas deudas.  	Guerrero incansable como era costumbre en la época, costeaba de sus arcas las levas que efectuaba. Posteriormente a esta venta su cuñado D. Pedro Sesé, le prestó una fuerte suma de dinero en evitación de la desintegración del patrimonio familiar, y así pasaría integro a sus herederos, (su hija Dñª Constanza y su nieto D. Blasco, no olvidemos que el padre de éste fue muerto en Saix en 1239, cuando asaltó la plaza sarracena en unión del Vizconde de Cardona).  	El recorte del solar aragonés en beneficio del Condado Barcelonés, la bancarrota de la hacienda real, que se intentó resolver emitiendo moneda jaquesa de muy baja Ley, el malestar generalizado de la nobleza, a la que se unieron algunas ciudades como Zaragoza, Huesca, y Jaca, exceptuando Calatayud, el enfrentamiento del monarca con el rico hombre D. Pedro de Ahones, su muerte violenta en presencia del Rey, cuando desobedeció la orden de éste, de no guerrear contra Abu-Çeit, en base al compromiso de Peñíscola, desencadenó una protesta generalizada de la nobleza aragonesa (a pesar de que este Ahones no pertenecía a dicho estamento según Zurita), a cuyo frente está el Infante D. Fernando, su tío, Pedro Cornel; el rey deberá actuar militarmente ocupando plaza a plaza a los rebeldes, logrando imponerse a finales del año 1227, tras una serie de episodios, (como su encarcelamiento en unión de su esposa en la Zuda de Zaragoza), que estuvo a punto de costarle la vida, la situación de inestabilidad se mantendrá latente durante varios años después, consecuencia de ella fue la negativa de los nobles a prestar ayuda en la conquista de Murcia; mientras se procede a la campaña de Urgel y Mallorca, sobre todo a la primera etapa de la conquista de Valencia (Morella).  	En la década de los 40 se producen dos hechos que servirán de detonantes para el enfrentamiento, por un lado, la decisión Real de convertir a Valencia, (considerada aragonesa por expansión natural, conquistada en su inmensa mayoría por aragoneses), en reino independiente, por otro las vacilaciones testamentarias con importantes mutilaciones del solar aragonés.  	La nueva ordenación jurídica de las tierras conquistadas y próximas a su conquista, que el Rey Jaime I dio en el Castillo de Monzón en el año 1240, la concesión de un Fuero y unas costumbres particulares a todos los territorios conquistados produjo la reacción de los nobles aragoneses, entre otros el de Alagón, que abandonarían la ciudad no consintiendo en aquel
Linaje de D. Blasco de Alagón