no esperaban nada de Oriente. Acusado por algunos de pasividad, esta no fue tal, pues mandó misivas a emperadores y reyes: al griego Andrónico Paleólogo, al emperador de Trebisonda, a los reyes de Armenia de Georgia de Chipre, para que, se implicaran en la Cruzada que sería la décima; no obtuvo respuesta alguna. Envió dos misioneros a la corte tártara de Arghum, encargados de ofrecer al emperador mogol las bendiciones del soberano Pontífice y de solicitar sus poderosos auxilios contra los musulmanes. Se lee también en los Anales eclesiásticos la carta que el Papa dirigió Arghum, convidándole que se uniese a los cristianos de Occidente y la que escribió su hijo Carbagan, que había recibido el bautismo. Estas dos cartas tienen la fecha de Viterbo el 10 el 12 de las calendas de setiembre del mismo año. A pesar del desastre de San Juan, todavía la Orden poseía dos castillos: Athlit y Tartús, deficientes en guarnición y en paramentos defensivos, era ciudades abiertas, ello supuso que Gaudin las mandara evacuar. Por su improbable conquista se decidió permanecer en la isla de Arwdad, antiguo asentamiento fenicio, más conocida para los cruzados como la isla de Ruad a unos tres kilómetros en línea recta de Tartús. Tras el fracaso del papa Nicolás IV (muere el 4/4/1292), de convocar otra Cruzada para el apoyo de Ptolemaida, a la que solo respondió el Kan de los tártaros, gobernante del Ilkanato- de Persia, afectado como los cristianos por la pujanza islámica. Arghum fue asesinado el 10 de marzo de 1291, su hermano y sucesor Gaikhatu, hombre de vida disoluta, más preocupado por el ocio que por la responsabilidad asumida tras el asesinato de su hermano que, le permitió su acceso al poder; abandonó el proyecto iniciado por
éste, en parte por las presiones recibidas por Tagachar, autor de su ascenso y partidario de un apoyo teórico a los musulmanes, evitando la intervención en favor de los cristianos. Carta escrita por el rey Don Jaime II de Aragón en noviembre de 1293 al gobernador de los Mongoles de todo Levante, enviándole a Pedro Desportes, como su embajador para informarse del estado de la Tierra Santa y negociar los medios para ayudar a su reconquista, con las instrucciones relativas al desempeño de esta comisión. Illustri et Magnifico Olvecacu Dei gratia Regi deis Mogoyls et partium totius Levantis. Jacobus per eandem Rex Aragonum Sicilie Maioríce et Valencie ac comes Barchinone salutem et prosperos ad vota successus. Principale dilectionis initium quod extremorum absentia votivis continuata successibus interdixit puritas scribentis corroborat et diligentís sinceritas ex amoris integritate confirmat. Cupientes igitur de felici continentia status vestri in cuius prosperitate noster gloríatur auditus vestrorumque felicitate successuum informari Petrum de Portís familiarem et fidelem nostrum ad vestram Excellentiam providimus transmitendum propter quod vestram amicitiam deprecamur quatenus nobis per eum continentie vestre statum ae etiam statum et conditionem terre sancte et ipsius detentorum velitis et placeat nostre magnitudini reserare cum nobis cordi sit quod consumato tractatus paces que inter nos et hostes nostros per quosdam mundi Principes tractatur ad presens circa ipsius terre sancte recuperationem et perfidorum terram ipsam detinentium vires totaliter enervandas vobiscum insimul sumopere laborare. Preterea cudi super predictis dicto Petro tradiderimus quedam capitula vobis pro parte nostra presentanda
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