subconsciente nos denuncia machaconamente a diario y que debemos callar para evitar consecuencias  Patético por todos los lados que se coja en función al transcriptor de turno y que sus gestores, aun a pesar de saber de su contenido más que dudoso y espurio que, aun reconociéndolo por escrito, lo incluyen, sirviendo de delicioso manjar para los ávidos de lo inexistente en lo que se refiere a la relación histórica de esa Cataluña tan perdida en las brumas de la historia, como se halla Aragón en sus reivindicaciones.  Desgraciadamente los paniaguados son ejército y todos pasan por el arco de aceptación de una modificación y/o interpretación espuria, ilegitima y en muchos casos anacrónicas de inexistentes conceptos, tan malintencionados como los que los crearon y los usan en la actualidad con aviesas intenciones. En la página web de la Real Academia de la Historia existe una «biografía» de esta reina, recomiendo su lectura, aunque es una copia exacta del Bofarull y sus discípulos. Este sujeto no puede ni debe ser un referente para un profesional. En todo lo que tuvo que ver con Aragón y su inventada Cataluña fue nefasto, desaparición de documentos como el Llibre del Feits, la tergiversación y manipulación de documentos al parecer ha sido perdonado por estos legales que no legítimos ocupantes de su trascendencia política e histórica. Burros con papeles desgraciadamente cada día aparecen más y así nos va en el escalafón internacional. Inventor de espurios conceptos; su patético sobrino, novelista, Antonio de Bofarull y Brocá,  siguiendo el ejemplo de su pariente y antecesor en el cargo crea la fraudulenta denominación de Confederación catalano-aragonesa, del que algún paniaguado se ha hecho eco; nacionalista acérrimo, miembro de la patética Renaixença, sospechoso en medios profesionales de la manipulación, desaparición y destrucción de documentos, que no estuvieran a juego con su sensacional idea de nacionalidad, ejemplo seguido por otros de su saga y discípulos idealistas, por lo tanto, como en innumerables datos de la historia aportada por este sujeto, hay que aplicar la caute lima sobre sus trabajos, sobre todo en los documentos relacionados con la inexistente Cataluña de ésta época y el rey/reino de Aragón. es un ejemplo de que el corta y pega está acomodado en las altas esferas de la ciencia en pleno apogeo, por tanto, nada de investigación, nada de aportación, nada de análisis, nada de metodología etc., de todo un profesional.  Naturalmente el adoctrinamiento en aquellas y estas tierras está servido, los textos en cualquiera de los cursos escolares desde la infancia incluida la Facultad, son de confección, control y redacción catalana, las aportaciones foráneas que se publican es una propaganda gratuita y necesaria que pretende dejar ver una diversidad variada en cuanto a la nacionalidad de sus autores. Estas aportaciones son más que cuestionadas al no resistir análisis histórico alguno, pero responden a la contribución de la creación de la fantástica nación y cultura catalana inexistente para épocas anteriores al bien entrado siglo XIX.  No es descabellado rechazar las «investigaciones» provenientes de ese exacerbado nacionalismo y sus ad lateres cada vez más serviles, compitiendo entre sí para ver
© J.M.F.N. 2023
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Violante de Hungría
este artículo no va dirigido para poner de manifiesto lo que el subconsciente nos denuncia machaconamente a diario y que debemos callar para evitar consecuencias  Patético por todos los lados que se coja en función al transcriptor de turno y que sus gestores, aun a pesar de saber de su contenido más que dudoso y espurio que, aun reconociéndolo por escrito, lo incluyen, sirviendo de delicioso manjar para los ávidos de lo inexistente en lo que se refiere a la relación histórica de esa Cataluña tan perdida en las brumas de la historia, como se halla Aragón en sus reivindicaciones.  Desgraciadamente los paniaguados son ejército y todos pasan por el arco de aceptación de una modificación y/o interpretación espuria, ilegitima y en muchos casos anacrónicas de inexistentes conceptos, tan malintencionados como los que los crearon y los usan en la actualidad con aviesas intenciones. En la página web de la Real Academia de la Historia existe una «biografía» de esta reina, recomiendo su lectura, aunque es una copia exacta del Bofarull y sus discípulos. Este sujeto no puede ni debe ser un referente para un profesional. En todo lo que tuvo que ver con Aragón y su inventada Cataluña fue nefasto, desaparición de documentos como el Llibre del Feits, la tergiversación y manipulación de documentos al parecer ha sido perdonado por estos legales que no legítimos ocupantes de su trascendencia política e histórica. Burros con papeles desgraciadamente cada día aparecen más y así nos va en el escalafón internacional. Inventor de espurios conceptos; su patético sobrino, novelista, Antonio de Bofarull y Brocá,  siguiendo el ejemplo de su pariente y antecesor en el cargo crea la fraudulenta denominación de Confederación catalano-aragonesa, del que algún paniaguado se ha hecho eco; nacionalista acérrimo, miembro de la patética Renaixença, sospechoso en medios profesionales de la manipulación, desaparición y destrucción de documentos, que no estuvieran a juego con su sensacional idea de nacionalidad, ejemplo seguido por otros de su saga y discípulos idealistas, por lo tanto, como en innumerables datos de la historia aportada por este sujeto, hay que aplicar la caute lima sobre sus trabajos, sobre todo en los documentos relacionados con la inexistente Cataluña de ésta época y el rey/reino de Aragón. es un ejemplo de que el corta y pega está acomodado en las altas esferas de la ciencia en pleno apogeo, por tanto, nada de investigación, nada de aportación, nada de análisis, nada de metodología etc., de todo un profesional.  Naturalmente el adoctrinamiento en aquellas y estas tierras está servido, los textos en cualquiera de los cursos escolares desde la infancia incluida la Facultad, son de confección, control y redacción catalana, las aportaciones foráneas que se publican es una propaganda gratuita y necesaria que pretende dejar ver una diversidad variada en cuanto a la nacionalidad de sus autores. Estas aportaciones son más que cuestionadas al no resistir análisis histórico alguno, pero responden a la contribución de la creación de la fantástica nación y cultura catalana inexistente para épocas anteriores al bien entrado siglo XIX.  No es descabellado rechazar las «investigaciones» provenientes de ese exacerbado nacionalismo y sus ad
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