Se implicó sobre todo en las particiones de la herencia que quedarían a los hijos que tuvo con el rey, con los movimientos de fronteras salidas de las Constituciones de Paz y Tregua, nacidas con principios más nobles que la sustracción territorial de un reino, realizadas a espaldas de Aragón y sus intereses, o en su presencia, cuando contaba con el asentimiento de una nobleza traidora a sus principios y tradiciones.

Desde el primer instante supo donde se hallaba su enemigo, no era otro que Alfonso de Aragón hijo del primer matrimonio con Leonor de Castilla y legítimo heredero del reino (obolorio). Siempre trató de enemistar padre y primogénito, la prematura, oportuna, interesada y oscura muerte de éste, deja la puerta libre para una investigación más exhaustiva que las llevadas a cabo hasta ahora, donde esclarecería esa muerte del heredero a todas luces provocada. La mano de Jolánt se nota, se percibe como una pesada maza, esa mano que mueve las intrigas que llevarán a la tumba al joven Alfonso. Historiadores honrados, amantes de la profesión más que de su bolsillo, aclararan este y otros puntos de nuestra historia, cosa nada fácil dado a lo que se tiene que enfrentar, poder, ignorancia, dinero, política, influencias negras, y un largo etc.

Con motivo de las detracciones territoriales en la conquista de Valencia, en su mayor parte aragonesa, (tanto de este como del otro lado de la cordillera) debía repartirse por caballerías como era costumbre y no la creación de un nuevo reino para dar albergue a una corona en la persona de los hijos de la húngara, que legítimamente luchaba por su futuro. Un caso curioso y muy particular que engorda el concepto esquirol y traicionero del dicho Jaime, fue sin duda el otorgamiento de los Fueros a Valencia, promulgados en el 1261 ¡¡a los 23 años de su conquista!!

Los aragoneses, expusieron al Consejo sus argumentos del por qué los fueros debían ser redactados en lengua aragonesa y no en la burda lemosina, que se platicaba en los condados orientales del reino. Tanto en Aragón que se hablaba la lengua culta romance como en Bearne y la Guiayna se comunicaban en occitano que es lo mismo que decir el romance francés. Ambas lenguas desechaban de plano el oscuro y grosero dialecto lemosín al que identificaban peyorativamente con la caldea. El felón argumenta: que era su lengua materna; que era su derecho de conquista y que deseaba escribir esos fueros en otra que no fuera la lengua romana, como se hacía habitualmente; además, obtusamente, añade, que por participación en la conquista se debía hacer en lemosín, pues entre estos y los de la Guiayna habían resultado ser el doble que los aragoneses (?) “Pues se hallava aver sido doblada la gente y exercito de los Catalanes con los de Guiayna que siguieron al Rey en la conquista y poblacion de Valencia, que la de Aragoneses y de otras partes 7Bernardino Gómez Miedes.Op. Cit., libro XII capítulos del 8 al 11, págs. 251 a la 255”.¡Insólito! o Miedes tenía escaso conocimiento geográfico o sus fuentes procedían de esa región española, que va a ser eso o el felón era el ignorante, o quizás ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario, puede ser el resultado de un tojunto manchego.

El caso es que el nuevo reino al principio se regía por un conglomerado de normas y fueros en sus poblaciones, todas a Fueros de Zaragoza por ser sus conquistadores de esa zona, Burriana, tiene Fueros de Zaragoza, como Morella, Benicarló, Vinaroz, Almazora, y un largo etc. Cuando se realizaba por las Órdenes militares se regulaba por las Costums de Lérida que era lo mismo que por los usos de Aragón, puesto que, esa zona antes de la detracción, en aquellos tiempos era de tierra y gentes aragonesas (hay quién errónea e interesadamente lo incluye en un inexistente derecho local catalán, otra gratuidad de estos personajes que no cejan de expandir sus propias quimeras sin fundamento jurídico alguno); otras se respetaba la ley islámica a la que se denominaba de mudéjares (árabes en tierras cristianas en contraposición a los mozárabes que era justo lo contrario) su denominación es muy variada observamos, costums, fueros y algún apelativo más de escasa entidad como leyes y usos. Estos Fueros se redactaban en latín tal y como estaban en su origen de donde provenían los aragoneses y de las órdenes militares. El nuevo fuero valenciano hacía referencia al derecho romano y al visigodo, y los tristemente famosos usatges de Barcelona que los juristas habían recobrado para servir al intrigante. Estos textos legales por las que se aplicarían a partir de ahora a las ciudades que jurídicamente quedaban establecidas favorecían al rey, como se puede desprender fácilmente de sus orígenes (romano y visigodo) que se veía apoyado por las oligarquías locales, la más poderosa la de Barcelona pues controlaban a los reyes a su antojo en claro detrimento de las leyes y fueros de Aragón, que era justamente lo contrario, fueros que dicho sea de paso también el felón los modificó con el de famoso Vidal Canellas, implantando la espuria en el sistema jurídico aragonés, nunca aceptado por el reino y nobleza aragonesa que prefería los ancestrales de Jaca y Sobrarbe, donde sus libertades y derechos estaban preservados en contraposición al desafuero que el felón introdujo en el sistema jurídico aragonés, para prueba de sus preferencias un botón, en esta pretendida compilación es la primera vez que se representan las barras aragonesas en horizontal.

En fin, el resultado es que volvemos de nuevo al pleonasmo obligado de aquellos barros estos lodos. Como la investigación da sus frutos y con ellos se generan hipótesis, yo creo que fue más por miedo a otro Aragón con el que jamás se llevó bien ya aquí se sometía a las leyes del reino y en los condados y tierras acaptas era el supremo. Tal vez no le gustaba que pudiera ser llevado y cuestionado en tribunales que un tal Justicia de Aragón, le podía exigir al ser reclamado por cualquier hombre libre del reino, eso y no otra razón, me lleva a pensar que el desleal huía de todo aquello que no podía controlar y cuestionaba sus desafueros para con gentes y tierras. Fue otra cesión del villano a Barcelona y su reina, sus amos, no mucho más tarde vendría como se verá más adelante la repoblación con gente exclusivamente de Barcelona.

La verdadera excusa del aleve para no acceder a la justa petición aragonesa, hipotetizando, muy bien pudo empezar así: tras varias cuestaciones de los conquistadores aragoneses al Consejo con sus correspondientes aplazamientos por parte de éste, para dotar al nuevo territorio de unos Fueros a usos y costumbres aragonesas como se venían otorgando y de ello hay tantas muestras como zonas ocupadas. Llega el momento idóneo, la boda de Alfonso, que hasta ahora y a pesar de sus 32 años, le había sido negada por su padre, éste acepta y lo casa con una dama de su elección y total servilismo. Asesinado supuestamente envenenado, el heredero legítimo Alfonso al que Yole, durante toda su vida se dedicó a la malquerencia entre padre e hijo, muere en 23 de marzo 1260, por la tácita mano de su padre a través de su reciente esposa Constanza de Moncada, hija de Gastón VII de Bearn. “…Doña Coſtança fue trayda de Bearne muy acompañada dela familia y linage de los Moncada, a la ciudad de Calatayud dóndc las bodas que en muy breue ſe hizieron quiſo la deſgracia que muy mas en breue ſe deshizieſſen.

Porque apenas ſe cumplieron los dias de la fieſta y bodas cuando el Principe de muy descontento y quebrantado de eſpiritu por verſe en tanta de ſu padre y aborrecimiento dc ſ’us hermanos, que ſe eſcuſaron todos de hallarſe en ſus bodas, adolecio de tan cruel cnfermedad fin poderle hallar remedio alguno los Medicos que ſecandole la triſteza con muy grande dolor y lagrimas de muchos paſſo de ſta vida fin dexar hijos ni aun hacer teſtamento…”.8Bernardino Gómez Miedes. Op. Cit. Libro XV, Cap.XIX pág. 3518

Esta “casualidad” allanaba mucho el camino para crear lo que de otra manera no hubiera sido posible. Ya llevaban mucho tiempo de conflicto padre e hijo por mor de la destrucción del obolorio (títulos, tierras y señoríos) que le correspondía íntegramente al heredero y que debía recibir como su padre la recibió en su momento. Éste, Alfonso, no permitía tamaña ofensa al reino, como tampoco lo aceptó más tarde su agnado Pedro, que recreó la situación provocada por sus padres en el repartimiento del obolorio. Una vez suprimido el legítimo heredero del reino y sus derechos, el resto no presentaba ningún problema, realmente no fue así, aunque no llegó a lo que hubiese sido con la herencia del asesinado. Este puede ser el verdadero motivo de la prematura e instantánea muerte de Alfonso que dejaba expedito el camino hacia los deseos de Yole y la tranquilidad del badulaque que en breve tiempo procedió a desmantelar la capital del reino iniciando el traslado de los archivos, sede y todo lo que correspondía a éste, a la ciudad de Barcelona, desde donde a partir de entonces, todo lo relacionado al reino y sus múltiples posesiones se gestionaba desde allí por los oligarcas barceloneses, que mantenían al uso de la centuria a los mequetrefes posteriores, a pesar de todo, seguían viniendo a Zaragoza a coronarse de lo contrario no lo hubieran sido nunca. La separación definitiva del reino y el condado en dos entidades con derecho propio y Cortes diferentes después de llevar casi cien años inserto en el reino, destruyendo el sistema patrimonial que había heredado y debía mantener para su sucesor. La expansión territorial con creación de reinos vacíos que nunca dispusieron de un rey propio como Mallorca y Valencia, lo único que deseaba era no ser controlado por fueros como el aragonés que limitaba su poder, acabó con las aspiraciones del reino en beneficio de sus amos, lo convierten en un ser despreciable para Aragón.

Es a partir de entonces cuando el Consejo tras las repetidas e insistentes reclamaciones aragonesas da el carpetazo al estilo de su amo, como no podía ser de otra manera y redacta los Fueros a su modo en claro desprecio y temor al reino, pues la imensa mayoría de las ciudades importantes estaban a Fueros de Aragón (Furs d´Arago en lengua vernácula). El rechazo unánime hizo que a la jura de los furs no asistiera ninguna de las ciudades más importantes de fuero aragonés: Morella, Vinaroz, Burriana, Játiva, Segorbe… que lo mantuvo hasta más o menos el 1995, por no hablar de Silla, etc., declinaron la invitación del rey por hallarla a contrafuero quedando establecida la nueva norma para todo el nuevo reino, en las definitivas Cortes de 1271, realmente Jaime temía y despreciaba su cuna, los hombres libres de estas tierras suponían un peligro para este impropio, nunca unas sábanas dieron tanto fruto.

La sola inclusión del vocablo “catalanes” (según Miedes) ya define y recrea claramente la manipulación documental, pues ayer y hoy, es imposible usar una palabra para definir un concepto que todavía no existe, máxime cuando tanto territorial como jurídicamente había pasado a engrosar títulos y propiedades del obolorio aragonés, y por ende, ya no existía como tal ente, a menos que, naturalmente, este personaje tuviese visiones sibilinas. “Cataluña” es un invento ex novo que para nada se rastrea en esa época, cuando consta en documentos de este rey, son manipulaciones ciertas reconocidas recientemente con al excusa de aclaraciones a indoctos, es un anacronismo que afea a los profesionales que lo usan para esas fechas, con su uso muestran su espesa ignorancia. Según los estudios actuales la presencia del condado barcelonés en la conquista fue ínfima, contando los muevesillas que siempre acompañan al rey.

Creo recordar que en la Edad Media y en territorio francés aunque con incursiones en el peninsular hubo una región que se denominaba así, Guiayna (la actual Aquitania) aún más situada en el norte de las vascongadas con apoderamiento de las tierras de esa cultura en el país vecino esta Guiayna recreaba su capital en Burdeos. Los lingüistas, los más aceptables, dicen que incluso se extendía por el Languedoc, (Limoges, Perigord, Gascuña,) es una lengua occitana con límites bien definidos que nunca sobrepasaron las tierras pirenaicas de Aragón, nunca llegaron a los condados de la marca en su medio y extremo oriental y supone el origen del aragonés en cuanto a lengua y etnia se refiere, el Patués y tal vez el Aranés, sea una reminiscencia que queda de él. Este territorio bajo la égida de Inglaterra sufrió los avatares históricos que esa unión les deparó, siendo actualmente un concepto con heredades, pero que no existe ni jurídica, ni territorialmente ni tan siquiera como sociedad unificada.