Una vez más dejamos en el olvido a un héroe, que realizó sin saberlo, el verdadero descubrimiento de la Arqueología y que como con tantos y tantos personajes ilustres de nuestra tierra, pasan al olvido y otros miserables, cobardes y traidores, se apoderan de su trabajo y esfuerzo con la complicidad tácita de nuestros gobernantes, no alzaron ni alzan su voz, para dejar el nombre de ROQUE JOAQUIN ALCUBIERRE en el lugar que le corresponde. Ni una estatua para su recuerdo, ni unas líneas en los libros de texto, ni una calle en pueblo alguno, ni un recuerdo, pero si tenemos plazas de nombre impronunciable, y difícil escritura, de otros países, para vergüenza y humillación de nuestra historia.     Nuestros gobernantes están obligados a mantener el legado de nuestros antepasados. Su incompetencia en materia histórica debería ser duramente castigada. La desgracia de estos hombres y mujeres que hicieron y descubrieron tanto y tan bueno, es no haber nacido en cualquier país extranjero, donde su hazaña jamás seria desconocida. Gentes mediocres son archiconocidos merced a estas caricaturas políticas provincianas que mantenemos en este maldecido país. Ningún representante ni alemán ni italiano, hasta el día de hoy, ha pedido disculpas por haber consentido, que traidores, cobardes, arrebataran el trabajo de un hombre que, sí ha sido el precursor y verdadero padre de la Arqueología. Tampoco ningún títere, mercachifle, de los gobernantes regionales ni españoles, se ha preocupado de ello, su interés, es la bolsa, esa que se vacía con cada cambio y se llena con los nuevos, para repetir el constante ciclo, que de ser bautizado debería llamarse, en honor al rio Anas, «los ojos del Guadiana».  Zaragoza a 20 de abril de 2014
© J.M.F.N. 2023
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Nápoles.  Una vez más dejamos en el olvido a un héroe, que realizó sin saberlo, el verdadero descubrimiento de la Arqueología y que como con tantos y tantos personajes ilustres de nuestra tierra, pasan al olvido y otros miserables, cobardes y traidores, se apoderan de su trabajo y esfuerzo con la complicidad tácita de nuestros gobernantes, no alzaron ni alzan su voz, para dejar el nombre de ROQUE JOAQUIN ALCUBIERRE en el lugar que le corresponde. Ni una estatua para su recuerdo, ni unas líneas en los libros de texto, ni una calle en pueblo alguno, ni un recuerdo, pero si tenemos plazas de nombre impronunciable, y difícil escritura, de otros países, para vergüenza y humillación de nuestra historia.     Nuestros gobernantes están obligados a mantener el legado de nuestros antepasados. Su incompetencia en materia histórica debería ser duramente castigada. La desgracia de estos hombres y mujeres que hicieron y descubrieron tanto y tan bueno, es no haber nacido en cualquier país extranjero, donde su hazaña jamás seria desconocida. Gentes mediocres son archiconocidos merced a estas caricaturas políticas provincianas que mantenemos en este maldecido país. Ningún representante ni alemán ni italiano, hasta el día de hoy, ha pedido disculpas por haber consentido, que traidores, cobardes, arrebataran el trabajo de un hombre que, sí ha sido el precursor y verdadero padre de la Arqueología. Tampoco ningún títere, mercachifle, de los gobernantes regionales ni españoles, se ha preocupado de ello, su interés, es la bolsa, esa que se vacía con cada cambio y se llena con los nuevos, para repetir el constante ciclo, que de ser bautizado debería llamarse, en honor al rio Anas, «los ojos del Guadiana».  Zaragoza a 20 de abril de 2014
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